Verificación en dos pasos
Además de la contraseña, un código del móvil que cambia cada 30 segundos. Sin él no se lee ni un dato.
Seguridad · bóveda, accesos y correo
Una bóveda cifrada para los accesos del equipo, con sus códigos 2FA. Verificación en dos pasos para entrar, correo protegido y antivirus en cada archivo. Todo dentro de Rowan.
Los accesos del banco, la web, la gestoría o las redes, cifrados y repartidos con quien toca.
La contraseña maestra no sale de tu ordenador: con ella se cifra y se descifra todo ahí. Al servidor solo llega cifrado, y ni nosotros podemos leerlo.
Guarda la clave de verificación de cada acceso y Rowan te da su código de 6 cifras, como la app del móvil. Sin pedirle el teléfono a nadie.
Accesos por empresa o por proyecto. Tú decides quién los ve y quién los puede cambiar; si alguien se va, lo quitas y deja de verlos.
Un enlace que caduca y se abre las veces que digas. La clave para abrirlo va en el propio enlace: el servidor solo guarda la contraseña cifrada.
Marca las débiles, las repetidas y las que llevan más de un año sin cambiar, para que sepas por dónde empezar.
Al cambiar una contraseña, la anterior pasa al historial. Y la bóveda se bloquea sola tras 15 minutos sin uso.
Las pantallas llevan datos de ejemplo; empresas, personas y códigos inventados.
Con la contraseña sola no basta, y todo lo que se hace dentro queda apuntado.
Además de la contraseña, un código del móvil que cambia cada 30 segundos. Sin él no se lee ni un dato.
Doce meses de historial: quién cambió qué y cuándo, también lo que se exporta o se borra.
Nadie se da de alta por su cuenta. Quien se va pierde el acceso al momento.
Varios fallos seguidos bloquean la cuenta, cada vez más tiempo.
Cuatro roles con permisos sección a sección, a tu medida.
Lo que se sube se analiza antes de que nadie lo abra, y solo entran los tipos de archivo permitidos.
Datos de ejemplo.
Escribes a tus clientes desde su ficha, y nadie puede usar Rowan para hacerse pasar por ti.
Conecta Gmail, Outlook y Microsoft 365 o cualquier correo con IMAP. La contraseña del buzón se guarda cifrada y nunca vuelve al navegador.
Rowan solo escribe a contactos de tu empresa. Si alguien se cuela con una contraseña robada, no puede usarlo para mandar facturas falsas en tu nombre.
Datos de ejemplo.
No. La bóveda se cifra y se descifra en tu navegador con tu contraseña maestra; al servidor solo llega cifrada. Por eso, si la olvidas, tampoco podemos recuperarla.
Cualquiera que dé códigos de 6 cifras: Google Authenticator, Microsoft Authenticator, 1Password u otra parecida. Escaneas el código QR una vez y listo.
Lo quitas de Rowan y pierde el acceso y sus claves al momento. En la bóveda, lo quitas de sus colecciones y deja de verlas.
En servidores europeos, en España, con la conexión cifrada siempre.
Sí: Gmail, Outlook y Microsoft 365, o cualquier correo con IMAP. La contraseña del buzón se guarda cifrada y nunca vuelve al navegador.
Tras varios intentos fallidos seguidos, la cuenta se bloquea un rato, cada vez más largo. Y sin el código del móvil no entra aunque acierte.
Dinos qué programas pagáis hoy y cuántas personas los usan. Te enseñamos Rowan montado con tu logo y tus colores, de la primera llamada a la nómina, y te damos la cuenta de lo que ahorras con los precios de cada uno.